[Aquí, en este punto, justo antes de alcanzar el pico de pánico, la melatonina llega a su rescate. Lentamente, muy lentamente, sus procesos de vigilia ceden al dulce vacío del sueño. Por unas horas, deja de ser.]
martes, 13 de enero de 2009
Los Insomnios de Kid Entropia (I)
[Aquí, en este punto, justo antes de alcanzar el pico de pánico, la melatonina llega a su rescate. Lentamente, muy lentamente, sus procesos de vigilia ceden al dulce vacío del sueño. Por unas horas, deja de ser.]
jueves, 1 de enero de 2009
¿Que te pasa, viejo año, qué te pasa?
Gracias a Dios/
“¡Oh, rayos! ¡Ya no puedo escuchar otra cosa sino este álbum; es imposible siquiera imaginar que alguna vez anduve por el mundo sin escuchar estas canciones!”
Sería: a) Microcastle/Weird Era Cont., de Deerhunter, o b) Fleet Foxes de Fleet Foxes. Y, ¿por qué no?, Vampire Weekend de Vampire Weekend. Third de Portishead fue tremendo, también. Dear Science, de TV On The Radio, otra hermosura sónica. Por supuesto, Með suð í eyrum við spilum endalaust, de Sigur Rós, dejó un muy buen sabor de boca.Una pequeña joya, out of the blue (literalmente, porque lo escuché en el avión de regreso de Canadá), fue el Parc Avenue de Plants and Animals. De Montreal, claro.
Pero ésos son los álbumes que salieron este año. Como siempre, hubo álbumes previos al 2008 que nunca había escuchado, y que felizmente descubrí y me hicieron una mejor persona. Así, por ejemplo, la banda sonora de The Darjeeling Limited, o Marry Me de St. Vincent, o Alligator de The National, o toda la discografía de Andrew Bird (bendito genio), o Seabear con The Ghost That Carried Us Away, o la banda sonora de Blade Runner, o Lift Your Skinny Fists Like Antennas to Heaven, de Godspeed You! Black Emperor. Y hay tantas, tantas otras cosas más. Pero es difícil recordarlas.
“Esta es mi canción favorita del año, y tiene que ser incluida en el soundtrack de alguna película que verse sobre: a) la existencia; b) la memoria; c) el tiempo pasado; o d) un amor perdido”
Probablemente ésta sea más fácil. White Winter Hymnal de Fleet Foxes. Pocas canciones tienen un efecto como ésta; apenas dura dos minutos, pero es inevitable sentirse transportado al escucharla. Es magistral.
“Esta era mi canción favorita del año hasta que le presté la atención debida al álbum de Fleet Foxes”
El “punk ambient” de Deerhunter fue quizá el mejor descubrimiento sonoro del año. Y “Neither of Us, Uncertainly” engloba todas las bondades de ambos álbumes. Otras grandes fueron Cape Cod Kwassa Kwassa, de los Vampire Weekend, The Rip, de Portishead, y Strange Overtones y Everything That Happens de Brian Eno/David Byrne.
“¡Esto no está pasando; no puede existir algo tan maravillosamente bueno como esto que estoy viendo! ¡Mis ojos no soportan tanta maravilla! ¡Entraré en fase psicótica si sigo viendo esto! ¡Es infinitamente brillante! ¡Es terroríficamente brillante! ¡Es alucinantemente bri"
The Dark Knight, claro. Ah, pero Iron Man fue genial, también. Uh, y Let The Right One In, hipnótica. Oh, claro, Pineapple Express. Cloverfield, espeluznantemente genial. Wall-E es inolvidable. Y The Darjeeling Limited, aunque es del 2007, pero la vi este año. Eso cuenta, ¿no? La cuarta temporada de Lost, rayos, qué bárbara. Y Life on Mars, uf.
Lo mejor, mejor, mejor, mejor, mejor, mejor, mejor, mejor, mejor, mejor, mejor, mejor, mejor, mejor, mejor, mejor, mejor, mejor, mejor, mejor, mejor, mejor, mejor, mejor, mejor, mejor, mejor del año
Los amigos.
¿Palabras finales al año disuelto?
Gracias, muchas gracias. Fuiste un año brillante. Automáticamente, en el top cinco de mis mejores años, junto con 1980, 1994, 1997 y 2002.
jueves, 11 de diciembre de 2008
Yes, it's the right planet, all right. Right planet, wrong universe
martes, 2 de diciembre de 2008
sábado, 13 de septiembre de 2008
jueves, 4 de septiembre de 2008
1) ¿Qué es un taquión? 2.) ¿De qué me sirve saber lo que es?
Hoy en día, dentro del marco de la teoría de campo cuántico, los taquiones se entienden como una inestabilidad del sistema, siendo tratados utilizando condensación taquiónica, más que partículas reales y más rápidas que la luz, de modo que tales inestabilidades se describen por los campos taquiónicos. De acuerdo a la comprensión contemporánea, y ampliamente aceptada, del concepto de partícula, las partículas taquiónicas son demasiado inestables como para ser consideradas existentes. Mediante esta teoría, la transmisión de información a velocidades superiores a las de la luz y la violación de la causalidad con taquiones sería imposible en ambos aspectos: en primer lugar, son inexistentes (por condensación taquiónica), e incluso si existiesen (por el análisis de Feinberg), no serían capaces de transmitir información (igualmente, partiendo del análisis de Feinberg). A pesar de los argumentos teóricos en contra de la existencia de las partículas taquiónicas, se han llevado a cabo estudios experimentales para probar la asunción contra su existencia; sin embargo, aun no existe evidencia experimental a favor o en contra de las partículas taquiónicas.
2) Porque cumplen un papel fundamental en Watchmen, particularmente en la historia del Dr. Manhattan
martes, 5 de agosto de 2008
Todo lo que pase, pasará el 18 de agosto

De vez en vez, los dioses se apiadan de nuestra triste condición humana y permiten que ciertas uniones mentales ocurran, para que el fruto de dicho himeneo cerebral nos inunde con su dulce magnificencia (he estado leyendo a Sófocles, de ahí la verborrea innecesariamente rebuscada).
Así, en muy pocos días (el 18 de agosto), podremos escuchar el nuevo trabajo de dos de los genios más grandes del art-pop/art-rock/avant-pop/avant-rock/[prefijo artístico favorito-sufijo musical favorito]. Se llama "Everything That Happens Will Happen Today", y el primer single, "Strange Overtones", se puede bajar gratis desde la página (http://www.everythingthathappens.com/).
Ni qué decir tiene, el single es una joya musical, como sólo estas dos neocortezas musicales podrían haber hecho.
