He pasado gran parte de mi vida tratando de limitar la influencia de la ansiedad en mis acciones, reduciéndola a mero bug biológico, a un extraño rasgo indeseable. Sin embargo, desde hace unos meses, he repensado un poco todo el asunto. ¿Qué tal si, en estos momentos, la ansiedad no es sólo un bug, un tic, un quirky feature, un indeseable bonus track; qué tal si, ahora, esta inquietud existencial constante tiene una razón de ser, tiene utilidad tangible como señal de alarma, qué tal si ahora está intentando alertarme sobre algo? ¿Qué tal si mis niveles bajos de serotonina, qué tal si mi histamina alterada me están diciendo algo? ¿Qué tal si realmente debería estar ansioso? ¿Debería escuchar ahora esa vocecita angustiada y necia? ¿Están tratando de decirme algo mis neuronas hiperkinéticas y bulliciosas? Probablemente sí. ¿He de hacer algo al respecto? Indudablemente. Y, aunque aun no sé exactamente qué, un embrión de plan va desarrollándose.
lunes, 13 de abril de 2009
Apología de la ansiedad
He pasado gran parte de mi vida tratando de limitar la influencia de la ansiedad en mis acciones, reduciéndola a mero bug biológico, a un extraño rasgo indeseable. Sin embargo, desde hace unos meses, he repensado un poco todo el asunto. ¿Qué tal si, en estos momentos, la ansiedad no es sólo un bug, un tic, un quirky feature, un indeseable bonus track; qué tal si, ahora, esta inquietud existencial constante tiene una razón de ser, tiene utilidad tangible como señal de alarma, qué tal si ahora está intentando alertarme sobre algo? ¿Qué tal si mis niveles bajos de serotonina, qué tal si mi histamina alterada me están diciendo algo? ¿Qué tal si realmente debería estar ansioso? ¿Debería escuchar ahora esa vocecita angustiada y necia? ¿Están tratando de decirme algo mis neuronas hiperkinéticas y bulliciosas? Probablemente sí. ¿He de hacer algo al respecto? Indudablemente. Y, aunque aun no sé exactamente qué, un embrión de plan va desarrollándose.
jueves, 9 de abril de 2009
4 8 15 16 23 42
Pero, claro, todos los miércoles somos inundados con ejemplos inmediatos de apofenias.
http://lostpedia.wikia.com/wiki/Apophenia
domingo, 22 de febrero de 2009
La circularidad en la historia; historia de la circularidad
Hacía mucho tiempo que no pensaba en Joyce; gracias a las queridas crónicas espaciotemporales de los miércoles, lo recuperé del olvido.
James Joyce-Ulysses
lunes, 16 de febrero de 2009
Adorables problemas espacio-temporales
"See ... time travel can drive you crazy, but it can also make you happy ..."
viernes, 13 de febrero de 2009
Something you would eat at your grandmas house
My Top Chef
martes, 13 de enero de 2009
Los Insomnios de Kid Entropia (I)
[Aquí, en este punto, justo antes de alcanzar el pico de pánico, la melatonina llega a su rescate. Lentamente, muy lentamente, sus procesos de vigilia ceden al dulce vacío del sueño. Por unas horas, deja de ser.]
jueves, 1 de enero de 2009
¿Que te pasa, viejo año, qué te pasa?
Gracias a Dios/
“¡Oh, rayos! ¡Ya no puedo escuchar otra cosa sino este álbum; es imposible siquiera imaginar que alguna vez anduve por el mundo sin escuchar estas canciones!”
Sería: a) Microcastle/Weird Era Cont., de Deerhunter, o b) Fleet Foxes de Fleet Foxes. Y, ¿por qué no?, Vampire Weekend de Vampire Weekend. Third de Portishead fue tremendo, también. Dear Science, de TV On The Radio, otra hermosura sónica. Por supuesto, Með suð í eyrum við spilum endalaust, de Sigur Rós, dejó un muy buen sabor de boca.Una pequeña joya, out of the blue (literalmente, porque lo escuché en el avión de regreso de Canadá), fue el Parc Avenue de Plants and Animals. De Montreal, claro.
Pero ésos son los álbumes que salieron este año. Como siempre, hubo álbumes previos al 2008 que nunca había escuchado, y que felizmente descubrí y me hicieron una mejor persona. Así, por ejemplo, la banda sonora de The Darjeeling Limited, o Marry Me de St. Vincent, o Alligator de The National, o toda la discografía de Andrew Bird (bendito genio), o Seabear con The Ghost That Carried Us Away, o la banda sonora de Blade Runner, o Lift Your Skinny Fists Like Antennas to Heaven, de Godspeed You! Black Emperor. Y hay tantas, tantas otras cosas más. Pero es difícil recordarlas.
“Esta es mi canción favorita del año, y tiene que ser incluida en el soundtrack de alguna película que verse sobre: a) la existencia; b) la memoria; c) el tiempo pasado; o d) un amor perdido”
Probablemente ésta sea más fácil. White Winter Hymnal de Fleet Foxes. Pocas canciones tienen un efecto como ésta; apenas dura dos minutos, pero es inevitable sentirse transportado al escucharla. Es magistral.
“Esta era mi canción favorita del año hasta que le presté la atención debida al álbum de Fleet Foxes”
El “punk ambient” de Deerhunter fue quizá el mejor descubrimiento sonoro del año. Y “Neither of Us, Uncertainly” engloba todas las bondades de ambos álbumes. Otras grandes fueron Cape Cod Kwassa Kwassa, de los Vampire Weekend, The Rip, de Portishead, y Strange Overtones y Everything That Happens de Brian Eno/David Byrne.
“¡Esto no está pasando; no puede existir algo tan maravillosamente bueno como esto que estoy viendo! ¡Mis ojos no soportan tanta maravilla! ¡Entraré en fase psicótica si sigo viendo esto! ¡Es infinitamente brillante! ¡Es terroríficamente brillante! ¡Es alucinantemente bri"
The Dark Knight, claro. Ah, pero Iron Man fue genial, también. Uh, y Let The Right One In, hipnótica. Oh, claro, Pineapple Express. Cloverfield, espeluznantemente genial. Wall-E es inolvidable. Y The Darjeeling Limited, aunque es del 2007, pero la vi este año. Eso cuenta, ¿no? La cuarta temporada de Lost, rayos, qué bárbara. Y Life on Mars, uf.
Lo mejor, mejor, mejor, mejor, mejor, mejor, mejor, mejor, mejor, mejor, mejor, mejor, mejor, mejor, mejor, mejor, mejor, mejor, mejor, mejor, mejor, mejor, mejor, mejor, mejor, mejor, mejor del año
Los amigos.
¿Palabras finales al año disuelto?
Gracias, muchas gracias. Fuiste un año brillante. Automáticamente, en el top cinco de mis mejores años, junto con 1980, 1994, 1997 y 2002.